
Tu pensamiento es el termómetro de tu fortaleza
Hay una forma muy clara de saber si estás avanzando… aunque todo parezca difícil. Y es: evaluar tus pensamientos.
Si, a pesar de todo, eres capaz de ver aprendizaje, si puedes encontrar un sentido, si logras interpretar incluso lo duro como parte de tu crecimiento… entonces estás sosteniéndote correctamente.
En la vida vamos a pasar diversas circunstancias, algunas positivas, otras negativas. Ambas nos provocaran emociones, pero las negativas, traen consigo una batalla sileciosa que todos debemos librar.
Ante cualquier adversidad, debemos aprender que la verdadera lucha no está afuera, sino en tu mente
Muchas veces creemos que lo que nos detiene son las circunstancias: los problemas, las pérdidas, los momentos difíciles…pero no es asi. Lo único que realmente puede detenernos es lo que pensamos sobre las circusntancias.
Como decía Henry Ford:
“Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón.”
Y esa frase tiene un significado muy claro: no son las circunstancias las que definen nuestro camino… es la interpretación que hacemos de ellas.
La vida no siempre será como queremos. Habrá momentos difíciles que no podremos evitar, pérdidas que no podremos detener, caminos que no podremos cambiar.
Lo único que siempre estará en nuestras manos es dónde ponemos nuestra atención.
Podemos enfocarnos en lo difícil… o podemos enfocarnos en lo posible.
Podemos quedarnos atrapados en el problema…o avanzar hacia lo que sí podemos resolver.
Y cuando no hay solución… también hay una elección, aceptar.
Y la aceptación es otra batalla mental dolorosa.
A veces implica perder algo que queríamos profundamente que si no lo aceptamos nos frenara nuestro camino.
A veces implica soltar una expectativa, un sueño, una versión de vida que imaginábamos, y seguir aferrados a eso, no impedirá ver lo que si ha llegado a nosotros, lo que si hemos logrado.
El dolor, la frustración, la tristeza… aparecerán cuando la vida no sea como esperábamos. Pero ahí es donde entra la mente. No para negar lo que sentimos, sino para guiarnos a través de ello.
La mente debe convertirse en ese espacio de autocontrol, en esa voz interna que nos dice: «Esto no es lo que querías… pero aún puedes seguir.»
El control de la mente, es parar de pensar que las cosas no están funcionando porque no llegan en el tiempo que esperamos… o porque requieren más esfuerzo del que imaginábamos.
Una de las grandes victorias de la mente, es entender que la vida no funciona bajo nuestros tiempos exactos. Funciona bajo procesos, y que estamos obligados a no rendirnos, debemos decidir continuar con la convicción que lo que deseas llegara.
Y solo podremos continuar si elegimos interpretar la vida de forma positiva y armoniosa. Cuando logramos ver incluso lo difícil como parte de algo que nos construye, cuando dejamos de resistir lo que no podemos cambiar, cuando aprendemos a avanzar aun con dolor… entonces seremos los dueños de nuestros pensamientos.
¿Sientes que eres dueño o esclavo de tus pensamientos?, compártenos en los comentarios para juntos Despertar el ser.

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