El Despertar del Ser a través del Dolor

A veces, cuando la oscuridad alcanza nuestras vidas, a causa de algo que se pierde, se rompe, o deja de tener sentido, es justo cuando se acerca la hora del Despertar del Ser.

Hay experiencias no deseadas que llegan sin aviso y sin explicación. No traen un bien inmediato, no elevan el ánimo, no ofrecen respuestas. Solo nos colocan frente a una verdad incómoda: no controlamos todo. Experiencias negativas llegaran cuando menos listos nos encontremos para entenderlo.

En el camino del despertar del ser, esto no es un error, es parte del proceso.

El ser no despierta únicamente a través de lo que nos alegra, sino también a través de lo que nos despoja. Porque hay capas de conciencia que solo se activan cuando la vida nos obliga a mirar hacia dentro, cuando lo externo deja de sostenernos y nos vemos frente a nosotros mismos.

Todo lo que duele trae una enseñanza, pero no siempre es clara en el momento. y es cuando nos corresponde fluir y aceptar sin cuestionar.

El despertar no exige comprenderlo todo en el momento que sucede, pero sí exige que lo vivamos.

Vivir es sentir, percibir, actuar, y cuando no entendemos lo que sucede, es también confiar.

Hay aprendizajes que no se revelan mientras estamos dentro de la herida, sino cuando el alma ha madurado lo suficiente para mirar atrás sin miedo. Pero sin dudar se revelarán, y revelarán el para qué de lo vivido.

Todo lo que nos sucede, nos ayuda a revelar nuestro propósito, y en ese momento, la oscuridad se transita en paz y nos muestra un camino de infinitas posibilidades, un despertar que no nos dejar volver a ser lo que fuimos, seremos mejores, porque no solo veremos la luz, sino que seremos luz para otros.

No temas a lo inesperado negativo que llega sin avisar, ha llegado para que te conviertas en lo que te corresponde ser, para que las dádivas del universo te sean entregadas.



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